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5月31日
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BELLEZA CRUEL
Dadme un espeso corazón de barro, dadme unos ojos de diamante enjuto, boca de amianto, congeladas venas, duras espaldas que acaricie el aire. Quiero dormir a gusto cada noche. Quiero cantar a estilo de jilguero. Quiero vivir y amar sin que me pese ese saber y oír y darme cuenta; este mirar a diario de hito en hito todo el revés atroz de la medalla. Quiero reír al sol sin que me asombre que este existir de balde, sobreviva, con tanta muerte suelta por las calles.
Quiero cruzar alegre entre la gente sin que me cause miedo la mirada de los que labran tierra golpe a golpe, de los que roen tiempo palmo a palmo, de los que llenan pozos gota a gota.
Porque es lo cierto que me da vergüenza, que se me para el pulso y la sonrisa cuando contemplo el rostro y el vestido de tantos hombres con el mido al hombro, de tantos hombres con el hambre a cuestas, de tantas frentes con la piel quemada por la escondida rabia de la sangre.
Porque es lo cierto que me asusta verme las manos limpias persiguiendo a tontas mis mariposas de papel o versos. Porque es lo cierto que empecé cantando para poner a salvo mis juguetes, pero ahora estoy aquí mordiendo el polvo, y me confieso y pido a los que pasan que me perdonen pronto tantas cosas.
Que me perdonen esta miel tan dulce sobre los labios, y el silencio noble de mis almohadas, y mi Dios tan fácil y este llorar con arte y preceptiva penas de quita y pon prefabricadas.
Que me perdonen todos este lujo, este tremendo lujo de ir hallando tanta belleza en tierra, mar y cielo, tanta belleza devorada a solas, tanta belleza cruel, tanta belleza.
Ángela Figuera Aymerich
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DESTINO

Vaso me hiciste, hermético alfarero, y diste a mi oquedad las dimensiones que sirven a la alquimia de la carne. Vaso me hiciste, recipiente vivo para la forma un día diseñada por el secreto ritmo de tus manos.

  
  
«Hágase en mí», repuse. Y te bendije con labios obedientes al destino.
¿Por qué, después, me robas y defraudas?
Libre el varón camina por los días. Sus recias piernas nunca soportaron esa tremenda gravidez del fruto.
Liso y escueto entre ágiles caderas su vientre no conoce pesadumbre.
Sólo un instante, furia y goce, olvida por mí su altiva soledad de macho; libérase a sí mismo y me encadena al ritmo y servidumbre de la especie.
Cuán hondamente exprimo, laborando con células y fibras, con mis órganos más íntimos, vitales dulcedumbres de mi profundo ser, día tras día.
Hácese el hijo en mí. ¿Y han de llamarle hijo del Hombre cuando, fieramente, con decisiva urgencia me desgarra para moverse vivo entre las cosas? Mío es el hijo en mí y en él me aumento. Su corazón prosigue mi latido. Saben a mí sus lágrimas primeras. su risa es aprendida de mis labios. y esa humedad caliente que lo envuelve es la temperatura de mi entraña.
¿Por qué, Señor, me lo arrebatas luego? ¿Por qué me crece ajeno, desprendido, como amputado miembro, como rama desconectada del nutricio tronco?
En vano mi ternura lo persigue queriéndolo ablandar, disminuyéndolo. Alto se yergue. duro se condensa. Su frente sobrepasa mi estatura, y ese pulido azul de sus pupilas que en un rincón de mí cuajó su brillo me mira desde lejos, olvidando.
Apenas sí las yemas de mis dedos aciertan a seguir por sus mejillas aquella suave curva que, al beberme, formaba con la curva de mis senos dulcísima tangencia.
Ángela Figuera Aymerich
 ÖMÜR | | | |
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NO HE OÍDO HABLAR DE AMOR
Hoy he escuchado la radio, he leído los periódicos, he pegado la oreja para saber qué se habla en las calles, en las colas de los colectivos, en las barras de los bares, y no he oído hablar de amor. He vagado de un lado para otro con los oídos alerta, pero nadie ha pronunciado la mágica palabra.
He oído hablar de impuestos, de violencia, de accidentes, de famosos, de fraudes. He oído hablar de fútbol, de política... pero no he oído hablar de amor. Me he acercado a las parejas y las he oído hablar de dinero, de coches, de ropa, de propiedades, de lo que hacen los demás.
Del colegio de los niños, de cine, de divorcio, de problemas... pero no he oído hablar de amor. He visto a la gente protestar por todo, porque hay baches en las calles, porque la grúa se ha llevado el coche, porque un político ha dicho algo, porque la sopa estaba fría... porque han subido el precio de no sé qué producto, pero no he visto a nadie protestar por falta de amor.
Me he cruzado con una manifestación, pero en ninguna pancarta he podido leer la palabra: Amor.
Yo me pregunto y te pregunto: ¿Qué pasa? ¿Tan insignificante es el amor que nadie habla de él, que nadie le echa de menos? Me han dado ganas de ponerme a gritar en medio de la calle: AMOR.

Y SI HABLAMOS DE AMOR?
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| | | | | | | 5月19日 ¿QUÉ PASARÍA?..... (MARIO BENEDETTI)
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Qué pasaría si un día despertamos dándonos cuenta de que somos mayoría? Qué pasaría si de pronto una injusticia, solo una, es repudiada por todos, todos que somos todos, no unos, no algunos, sino todos? Qué pasaría si en vez de seguir divididos nos multiplicamos, nos sumamos y restamos al enemigo que interrumpe nuestro paso? Qué pasaría si nos organizáramos y al mismo tiempo enfrentáramos sin armas, en silencio, en multitudes, en millones de miradas la cara de los opresores, sin vivas, sin aplausos, sin sonrisas, sin palmadas en los hombros, sin cánticos partidistas, sin cánticos? Qué pasaría si yo pidiese por vos que estás tan lejos, y vos por mí que estoy tan lejos, y ambos por los otros que están muy lejos y los otros por nosotros aunque estemos lejos? Qué pasaría si el grito de un continente fuese el grito de todos los continentes? Qué pasaría si pusiésemos el cuerpo en vez de lamentarnos? Qué pasaría si rompemos las fronteras y avanzamos y avanzamos y avanzamos y avanzamos? Qué pasaría si quemamos todas las banderas para tener solo una, la nuestra, la de todos, o mejor ninguna porque no la necesitamos? Qué pasaría si de pronto dejamos de ser patriotas para ser humanos? No sé... me pregunto yo, qué pasaría?
(Mario Benedetti)
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| | | 5月15日

BUENAS TARDES MY LOVE
HOY QUE CASI ANOCHECE VINE APASIONADA ...
A SALUDARTE?
NO.QUIZÁS ESA ERA LA EXCUSA PERO VINE A ENCONTRARME CON TUS LABIOS.NO ESTÁS LO SÉ.QUIZÁS EL BRILLO OSCURO DE LAS PALMERAS ENSOMBRECE TUS GANAS DE ENCONTRARME.
YA SÉ.ERES HOMBRE Y LOS HOMBRES NO LLORAN.SON FUERTES.HAN DE SERLO!
ASÍ SE LO ENSEÑARON.
HOY REGRESÉ A LOS PARQUES DE AYER Y...ESTÁN POBLADOS DE SILENCIO.
UN MENDIGO SONRÍE TRISTEMENTE Y EL AROMA QUE ME RECUERDA A TI SE DISIPA MIENTRAS YO ENTORNO LA CABEZA Y ME AGACHO A BESAR LAS PERLAS DE UNA FLOR SILVESTRE.
PAPAYA

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