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December 31 /12/2008 14:09
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MI CORAZÓN NO SABE LO QUE ESPERA
Mi corazón no sabe lo que espera, pero yo sé que espera todavía... igual que aquella noche que llovía y te besé bajo la enredadera.
Tu amor se fue como si no se fuera... pues algo tuyo vuelve cada día... y me dejaste la melancolía de doblar el pañuelo a tu manera.
Esta noche de viento y lluvia fría quiero pensar que si tu amor volviera... al dejar de llover, ya no se iría.
Y estoy aquí, bajo la enredadera... y como aquella noche en que llovía mi corazón no sabe lo que espera. JOSÉ ÁNGEL BUESA
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| | | | | December 30 008 23:06
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DEFINICIÓN
Podríamos tener una discusión sobre el amor. Yo te diría que amo la curiosa manera en que tu cuerpo y mi cuerpo se conocen, exploradores que renuevan el más antiguo acto del conocimiento.
Diría que amo tu piel y que mi piel te ama, que amo la escondida torre que de repente se alza desafiante y tiembla dentro de mí buscando la mujer que anida en lo más profundo de mi interior de hembra.
Diría también que amo tus ojos que son limpios y que también me penetran con vaho de ternura o de preguntas.
Diría que amo tu voz sobre todo cuando decís poemas, pero también cuando sonás serio, tan preocupado por entender este mundo tan ancho y tan ajeno.
Diría que amo encontrarte y sentir dentro de mí una mariposa presa aleteándome en el estómago y muchas ganas de reírme de la pura alegría de que existía y estás, de saber que te gustan las nubes y el aire frío de los bosques de Matagalpa. Podríamos discutir si es serio esto que te digo. Si es una quemadura leve, de segundo, tercer o primer grado. Si hay o no que ponerle nombre a las cosas. Yo sólo una simple frase afirmo Te amo
GIOCONDA BELLI
| | | | | | | | | | | | | 22/10/2008 22:53
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DE LA MUJER AL HOMBRE
Dios te hizo hombre para mí. Te admiro desde lo más profundo de mi subconsciente con una admiración extraña y desbordada que tiene un dobladillo de ternura. Tus problemas, tus cosas me intrigan, me interesan y te observo mientras discurres y discutes hablando del mundo y dándole una nueva geografía de palabras Mi mente esta covada para recibirte, para pensar tus ideas y darte a pensar las mías; te siento, mi compañero, hermoso juntos somos completos y nos miramos con orgullo conociendo nuestras diferencias sabiéndonos mujer y hombre y apreciando la disimilitud de nuestros cuerpos.
GIOCONDA BELLI
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| Enviado: 29/10/2008 18:08 |
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QUIEN NO AMA NO VIVE *
Quienquiera que fueres, óyeme: si con ávidas miradas nunca tú a la luz del véspero has seguido las pisadas, el andar süave y rítmico de una celeste visión;
O tal vez un velo cándido, cual meteoro esplendente, que pasa, y en sombras fúnebres ocúltase de repente, dejando de luz purísima un rastro en el corazón;
Si sólo porque en imágenes te la reveló el poeta, la dicha conoces íntima, la felicidad secreta, del que árbitro se alza único de otro enamorado ser;
Del que más nocturnas lámparas no ve, ni otros soles claros, ni lleva en revuelto piélago más luz de estrellas ni faros que aquella que vierten mágica los ojos de una mujer;
Si el fin de sarao espléndido nunca tú aguardaste afuera, embozado, mudo, tétrico mientras en la alta vidriera reflejos se cruzan pálidos del voluptuoso vaivén),
Para ver si como ráfaga luminosa a la salida, con un sonreír benévolo te vuelve esperanza y vida joven beldad de ojos lánguidos, orlada en flores la sien.
Si celoso tú y colérico no has visto una blanca mano usurpada, en fiesta pública, por la de galán profano, y el seno que adoras, próximo a otro pecho, palpitar;
Ni has devorado los ímpetus de reconcentrada ira, rodar viendo el valse impúdico que deshoja, mientras gira en vertiginoso círculo, flores y niñas al par;
Si con la luz del crepúsculo no has bajado las colinas, henchida sintiendo el ánima de emociones mil divinas, ni a lo largo de los álamos grato el pasear te fue;
Si en tanto que en la alta bóveda un astro y otro relumbra, dos corazones simpáticos no gozasteis la penumbra, hablando palabras místicas, baja la voz, tardo el pie;
Si nunca al roce magnético temblaste de ángel soñado; si nunca un Te amo dulcísimo, tímidamente exhalado, quedó sonando en tu espíritu cual perenne vibración;
Si no has mirado con lástima al hombre sediento de oro, para el que en vano munífico brinda el amor su tesoro, y de regio cetro y púrpura no tuviste compasión;
Si en medio de noche lóbrega cuando todo duerme y calla, y ella goza sueño plácido, contigo mismo en batalla no te desataste en lágrimas con un despecho infantil;
Si enloquecido o sonámbulo no la has llamado mil veces, quizá mezclando frenético las blasfemias a las preces, también a la muerte, mísero, invocando veces mil;
Si una mirada benéfica no has sentido que desciende a tu seno, como súbito lampo que las sombras hiende y ver nos hace beatífica región de serena luz;
O tal vez el ceño gélido sufriendo de la que adoras, no desfalleciste exánime, misterios de amor ignoras; ni tú has probado sus éxtasis ni tú has llevado su cruz.
Víctor Hugo
Versión de Miguel Antonio Caro
*No ha habido que traducir el título, porque el autor tuvo el capricho de ponerlo en español. N. del T.

PINCHA MI CORAZON
| | | | | | | | | | | | | | | December 29 07 18:07


NOCTURNO
Estás en mí, esta noche, sin posible retorno, sin un solo recurso que me libre de ti.
Te siento en mi cintura como un estrecho abrazo, te siento en mi garganta, donde tiembla tu voz.
Me siguen en la noche tus ojos insondables, ese infinito océano, oscuro y abismal.
Me envuelve tu silencio, tu indefensa ternura, tus largos aislamientos, tu tristeza tenaz.
Me salpica la boca el chorro de tu risa, subes en oleadas constantes por mi piel.
No puedo defenderme del calor de tus manos, ni de tu boca triste, ni de tu claridad.
Te siento como un hierro candente en el costado, llevo grabada a fuego la marca del amor.
Estás entre mis libros, mis antiguos papeles, la música que amo, en mi viejo reloj.
Te enredas en mis versos, te bebes mis palabras y todo lo que escribo te transparenta a ti.
Esta noche te siento subir por mi silencio y siento que ya nada me queda por hablar.
No quiero que me ocupes, no quiero que me afluyas como un río incesante de piedras y de sal.
No quiero que me envuelvas, pero tal vez lo quiero. Tal vez ya no supiera cómo vivir sin ti.
Estás en mí, esta noche, y ya no me defiendo: arrásame la vida y déjame morir. Isabel Rguez.Baquero

"...Escalo la montaña de tu pecho. Tus manos son la suma del ardor..."

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December 28 26/11/2008 18:01
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Recuerdo un pueblo triste y una noche de frío y las iluminadas ventanillas de un tren. Aquel tren que partía se llevaba algo mío, ya no recuerdo cuándo, ya no recuerdo quién.
Pero sí que fue el viaje para toda la vida y que el último gesto, fue un gesto de desdén, porque dejó olvidado su amor sin despedida igual que una maleta tirada en el andén.
Y así, mi amor inútil, con su inútil reproche, se acurrucó en su olvido, que fue inútil también. Como esos pueblos tristes, donde llueve de noche, como esos pueblos tristes, donde no para el tren. José Angel Buesa
| | | | | | | | 0:50
BALADA DEL MAL GENIO Hay días en que siento una desgana de mí, de ti, de todo lo que insiste en creerse y me hallo solidariamente cretino apto para que en mí vacilen los rencores y nada me parezca un aceptable augurio.
Días en que abro el diario con el corazón en la boca como si aguardara de veras que mi nombre fuera a aparecer en los avisos fúnebres seguido de la nómina de parientes y amigos y de todo indócil personal a mis órdenes.
Hay días que ni siquiera son oscuros días en que pierdo el rastro de mi pena y resuelvo las palabras cruzadas con una rabia hecha para otra ocasión digamos, por ejemplo, para noches de insomnio.
Días en que uno sabe que hace mucho era bueno bah tal vez no hace tanto que salía la luna limpia como después de jabón perfumado y aquello si era auténtica melancolía y no este malsano, dulce aburrimiento.
Bueno, esta balada sólo es para avisarte que en esos pocos días no me tomes en cuenta. Mario Benedetti
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Celos
Ya sólo eres aquella que tiene la costumbre de ser bella. Ya pasó la embriaguez, pero no olvido aquel deslumbramiento, aquella gloria del primer momento, al ver tus ojos por primera vez. Y sé que, aunque quisiera, no he de volverte a ver de esa manera. Como en aquel instante de embriaguez, y siento celos al pensar que algún día, alguien, que no te ha visto todavia, verá tus ojos por primera vez.
Jose Angel Buesa
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IBA YO...
Iba yo por un camino, cuando una voz de mujer dijo detrás de mí:
"¿Me conoces?. Me volví y le contesté: "No recuerdo tu nombre."
Ella me dijo:
"Yo soy aquella Tristeza profunda que sufriste hace tiempo." Sus ojos se parecían a la mañana cuando el rocío está todavía en el aire.
Permanecí en silencio y luego le contesté:
"¿Has perdido aquella carga inmensa de lágrimas?" Ella sonrió sin contestarme. Comprendí que sus lágrimas habían tenido tiempo de aprender el lenguaje de las sonrisas.
Me recordó:
"Una vez aseguraste que conservarías tu tristeza para siempre". Avergonzado, respondí: "Es verdad, pero los años han pasado..."
Después, con su mano entre las mías, le dije:
"Pero tú también has cambiado."
Entonces, ella me contestó, serena:
"Debes saber que lo que un día fue Tristeza es ahora Paz..."
Rabindranath Tagore
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Deseos
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Yo quisiera salvar esa distancia, ese abismo fatal que nos divide, y embriagarme de amor con la fragancia mística y pura que tu ser despide.
Yo quisiera ser uno de los lazos con que decoras tus radiantes sienes; Yo quisiera, en el cielo de tus brazos, ¡beber la gloria que en tus labios tienes!...
Yo quisiera ser agua y que en mis olas, que en mis olas vinieras a bañarte para poder, como lo sueño a solas, a un mismo tiempo por doquier besarte.
Yo quisiera ser lino, y en tu pecho, allá en las sombras, con ardor cubrirte, temblar con los temblores de tu pecho y morir del placer de comprimirte.
¡Oh!...¡Yo quisiera mucho más!...¡Quisiera llevar en mí, como la nube, el fuego; más no, como la nube en su carrera, ¡para estallar y separarnos luego!...
Yo quisiera en mí mismo confundirte, Confudirte en mí mismo y entrañarte; Yo quisiera en perfume convertirte, convertirte en perfume y aspirarte.
Aspirarte en un soplo como esencia, y unir a mis latidos tus latidos, y unir a mi existencia tu existencia, y unir a mis sentidos tus sentidos.
Aspirarte en un soplo del ambiente, y así verter sobre mi vida en calma toda la llama de tu pecho ardiente y todo el éter de lo azul de tu alma.
Aspirarte, mujer... De ti llenarme. Y en ciego y sordo y mudo constituirme, y ciego y sordo y mudo consagrarme al deleite supremo de sentirte y la dicha suprema de adorarte.
(Salvador Díaz Mirón) |
| | | | December 27
TE QUIERO
Te quiero... y me mueves el tiempo de mi vida sin horas.
Te quiero en los arroyos pálidos que viajan en la noche, y no termina nunca de conducir estrellas a la mar.
Te quiero en aquella mañana desprendida del vuelo de los siglos que huyó su nave blanca hasta el agua sin ondas donde nadaban tristes, tu voz y mi canción.
Te quiero en el dolor sin llanto que tanta noche ha recogido el sueño en le cielo invertido en mis pupilas para mirarte cósmica, en la voz socavada de mi ruido de siglos derrumbándose.
Te quiero (grito de noche blanca...) en el insomnio reflexivo de donde ha vuelto en pájaros mi espíritu.
Te quiero... Mi amor se escapa leve de expresiones y rutas, y va rompiendo sombras y alcanzando tu imagen desde el punto inocente donde soy yerba y trino.
Julia de Burgos
| | | | | | | | 21:41
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UNA CONFESION
¡Padre, no puedo más! mi amor refreno, pero en la horrible lucha estoy vencida; esta pasión se extinguirá en mi seno con el último aliento de mi vida.
Cuando él no está a mi lado, desolada, maldiciendo mi mísera existencia, siento sobre mi frente fatigada el peso abrumador de la conciencia.
Pero al verlo, olvidando mis enojos, en vano a la razón ansiosa llamo, y aunque callan mis labios, con los ojos no ceso de decirle ¡yo te amo!
Vos me habláis de la gloria y del martirio, del enojo del cielo que provoco, ¿pero no comprendéis que es un delirio hablar de todo eso al que está loco?
¡Su amor! ese es el cielo que yo ansío de mi pasión en el afán eterno, y encuentro más terrible su desvío que todos los tormentos del infierno!
¡Mis ansias ahogaré desesperadas, pero él verá en mis ojos sus ardores, porque siempre al mirarlo, mis miradas serán besos de amor abrasadores!
¡En vano espero sin cesar rezando encontrar en la fe consuelo y calma, y en vano mis entrañas desgarrando quiero arrancar su imagen de mi alma!
¡Mi amor es el incendio desatado cuya llama voraz nada sofoca! El torrente que rueda desbordado arrastrando a su paso cuanto toca!
Decís que iré a la gloria si mi anhelo logro vencer y de su lado huyo, ¿pero habrá alguna dicha allá en el cielo comparable siquiera a un beso suyo?
Oyendo del deber la voz airada, fuerzas a Dios para luchar le pido, y al verlo, de pasión enajenada, deber y religión, ¡todo lo olvido!
Vos, juzgando el amor a vuestro modo, decís que no es un mal desesperado, decís que con la fe se alcanza todo, ¡no sabéis qué es estar enamorado!
Os digo que prefiero, delirante, de mi loca pasión en los anhelos, la dicha de mirarle un solo instante a la eterna ventura de los cielos!
¡Ay, padre! en vuestra santa y dulce calma rogad a Dios que evite mi caída, porque este amor se extinguirá en mi alma con el último aliento de mi vida!
Nieves Xenes
| | | | | | | | | | | | | | December 25 11/2005 3:03
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CON LA SIMPLE PALABRA
Con la simple palabra de hablar todos los días, que es tan noble que nunca llegará a ser vulgar, voy diciendo esta cosas que casi no son mías, así como las playas casi no son mar.
Con la simple palabra con que se cuenta un cuento, que es la vejez eterna de la eterna niñez, la ilusión, como un árbol que se deshoja al viento, muere con la esperanza de nacer otra vez.
Con simple palabra te ofrezco lo que ofreces, amor que apenas llegas cuando te has ido ya: Quien perfuma una rosa se equivoca dos veces, pues la rosa se seca y el perfume se va.
Con la simple palabra que arde en su propio fuego, siento que en mí es orgullo lo que en otro es desdén: Las estrellas no existen en las noches del ciego, pero, aunque él no lo sepa, lo iluminan también.
Y así, como un arroyo que se convierte en río, y que en cada cascada se purifica más, voy cantando este canto tan ajeno y tan mío, ¡con la simple palabra que no muere jamás!
J.A.BUESA
| | | | | | 08/2006 0:18
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YO TE SUEÑO TAN ALTO
Otra vez primavera por los parques de siempre. Volvemos a encontrarnos con la fecha de entonces borrándole al olvido aquel punto y aparte.
A buscarme saliste con temor de mi ausencia y yo estaba arropada en el ayer tan nuestro que casi me rozaba tu mano al extenderse.
Ya es hora de ponernos en orden las preguntas. Sabemos en lo justo con Dios en la mirada, tendiéndonos un puente por el pulso y la sangre.
Puedes pedirme el agua para tu sed antigua, ofrecerme el descanso de tu pecho intranquilo y tierra de tu tierra en este breve plazo.
Yo te sueño tan alto por volarme a tu cima, porque sólo en la altura insisto en encontrarte repartiéndonos nubes y el paisaje del viento.
CONCHA LAGOS
"...¿Cómo serás cuando el río descienda y sientas ya la espuma por las sienes?..."
"Baronesse Gourgaud with a black hat"
Marie Laurencin
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| | December 24
NO ES NADA DE TU CUERPO
No es nada de tu cuerpo ni tu piel, ni tus ojos, ni tu vientre, ni ese lugar secreto que los dos conocemos, fosa de nuestra muerte, final de nuestro entierro. No es tu boca -tu boca que es igual que tu sexo-, ni la reunión exacta de tus pechos, ni tu espalda dulcísima y suave, ni tu ombligo en que bebo. Ni son tus muslos duros como el día, ni tus rodillas de marfil al fuego, ni tus pies diminutos y sangrantes, ni tu olor, ni tu pelo. No es tu mirada -¿qué es una mirada?- triste luz descarriada, paz sin dueño, ni el álbum de tu oído, ni tus voces, ni las ojeras que te deja el sueño. Ni es tu lengua de víbora tampoco, flecha de avispas en el aire ciego, ni la humedad caliente de tu asfixia que sostiene tu beso. No es nada de tu cuerpo, ni una brizna, ni un pétalo, ni una gota, ni un grano, ni un momento.
Es sólo este lugar donde estuviste, estos mis brazos tercos.
JAIME SABINES
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TOCA MI PIEL
Toca mi piel, de barro, de diamante, oye mi voz en fuentes subterráneas, mira mi boca en esa lluvia oscura, mi sexo en esa brusca sacudida con que desnuda el aire los jardines.
Toca tu desnudez en la del agua, desnúdate de ti, llueve en ti misma, mira tus piernas como dos arroyos, mira tu cuerpo como un largo río, son dos islas gemelas tus dos pechos, en la noche tu sexo es una estrella, alba, luz rosa entre dos mundos ciegos, mar profundo que duerme entre dos mares.
Mira el poder del mundo: reconócete ya, al reconocerme
Octavio Paz.
| | | | 22:41
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ACOMPAÑAR
Simplemente estar ahí, presente,
al lado de quien te necesita.
No es indispensable hablar,
ni hacer algo especial.
Lo importante es comunicar al otro que uno está unido con la alegría, o la tristeza; que está viviendo el ser querido.
Lo que vale es respetar siempre el pedido,
verbal o silencioso,
latente o manifiesto de compañía o de soledad. Acompañar es intuir la carencia del otro: es cuidar, proteger, sin molestar o dañar. Es tarea de amigos, de amantes,
de seres que se sostienen en la hermandad
de los afectos. Es un servicio de lealtad Es un punto de contacto, más cerca
de los sentimientos invisibles
que de la mera proximidad física, ostensible. Se puede estar "cerca" de alguien. También es posible estar unidos por la distancia, pero próximos en el corazón. A veces los sentimientos se filtran,
por las fronteras inventadas por los mismos protagonistas. Acompañar no es pared sino puente,
unión de almas. Existen paredes de vidrio, no visibles,
que impiden la unidad de los sentimientos,
que asfixian el surgimiento generoso
y espontáneo de la compasión. Hay proximidades que agobian y aíslan mucho más que la soledad misma. "Y qué le digo"?,
preguntó alguien, temeroso de sus propias emociones
ante el dolor de un conocido... "No digas nada, absolutamente nada",
respondió la sensibilidad. Lo que importa es estar ahí en el momento justo. Tal vez no exista nada mejor
que la elocuencia del silencio. En determinadas circunstancias, las palabras sólo consiguen incomunicar.
Como se recuerda el sabor del vino aún después que su olor se haya desvanecido, y que su copa haya desaparecido. "Cállate por favor... quiero estar contigo", suplicó el poeta necesitado de compañía...
A.M.González
| | | | | | | December 23
A veces uno se da cuenta de que, a pesar de los esfuerzos, sólo es capaz de sobrevivir...No de vivir plenamente.Y nadie es el culpable sino uno mismo.
El personaje de una novela de G.García Márquez dice que cuando le preguntó a su siquiatra cual era la razón de su adicción al tabaco, (fumaba cuatro cajetillas diarias...)
le respondión el Dr.:...Los adictos no dejan su adicción hasta que no son capaces de matar a un ser querido...
Yo, cuando lo leí, se me revolvió todo igual que cuando ves una escena cruenta en una película.Volví atrás,releí y me puse a pensar hasta que lo entendí.
Apenas lo entendió, el personaje apagó su último cigarrillo y nunca más volvió a fumar.
La razón estaba clara.El personaje comenzó a fumar apenas sintió las primeras castraciones...y cada vez que éstas le latigaban,en lugar de matar al ser querido (castrador),en lugar de hacerle frente...encendía el cigarrillo y aspiraba el humo.
El hecho me hizo reflexionar y pensé:Tal vez si, desde la infancia, uno fuese capaz hacer frente a la castración...viviría de grande mucho más plenamente.Si uno fuese capaz desde niño a decirse y decirle.......
-Y que culpa tengo yo de tu mal humor...???????????
Y qué culpa tengo yo de tus frustraciones...?????????????
-Y qué culpa tengo yo de tu inseguridad...???????????????
-Y qué culpa tengo yo de que me hayas parido si no sabes ser madre o padre...?????????????????????????
-Y qué culpa tengo yo de tu falta de educación...?????????????????????
-Y qué culpa tengo yo de tu soberbia...???????????????????????
-Y qué culpa tengo yo de tu cobardía...??????????????????????
-Y qué culpa tengo yo de tu envidia??????????????????????????
Y qué culpa tengo yo de tu mal genio,de tu no saber estar,de tus celos,de tus nervios,de tus cosas?????
Por qué las quieres estrellar contra mi...???????????????????????????
Para curarte tú o tal vez porque no sabes curarte...???
Por qué estrellas tus iras contra mí???
Échatelas contra ti mism@..........
Yo me lo aplico a mí y pienso que si hace muchos años hubiese gritado estas y otras frases similares,hoy
estaría aspirando las mieles del éxito en lugar de pulular colgada del cigarro y aspirando sus humos lentamente.
Papaya.
(ISABEL) 2007 20:42
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Entre las emociones humanas, tal vez la más incontrolable sea el enojo. El hombre ha intentado denodadamente a lo largo de su historia controlar sus instintos, sus impulsos –a veces con relativo éxito-, pero el buen manejo del enojo ha sido siempre una asignatura pendiente. Porque en este terreno, el autocontrol no siempre constituye el mejor camino. Puede que eso alivie a quien nos hizo enojar, e incluso nos haga ver "políticamente correctos" y bien educados. Pero las emociones negativas que no dejamos salir sanamente nos castigan por dentro.
Si nos callamos ante una situación que nos indigna, y nos "tragamos" la bronca, estaremos simplemente desahogando en nuestro propio cuerpo lo que no le podemos manifestar a los demás.
El enojo y la ira constituyen una fuerza arrolladora que se hará sentir en nuestro organismo. La energía negativa que no expresamos se sentirá indudablemente en nuestros músculos, en nuestro sistema nervioso, en la piel, en el estómago, y en cada lugar del cuerpo que resulte vulnerable a la tensión destructiva a la que lo sometamos.
Podemos engañar a los demás disimulando nuestro enojo, pero nunca a nosotros mismos. La explosión por haber reprimido esa energía durante un largo tiempo se producirá en algún momento, y tal vez con la persona equivocada. Así que callar no es una buena opción.
El único camino es encontrar el equilibrio para poder expresar el enojo sin hacernos daño a nosotros mismos, ni a otros.
Por eso Aristóteles dijo: "Todos podemos enojarnos, eso es fácil. Pero enojarnos con la persona correcta, en la medida justa, en el momento adecuado, por la razón pertinente y del modo apropiado, eso no es fácil".
Sin duda que no resulta fácil encontrar una manera de manejar el enojo en forma inteligente. Dicen los psicólogos que el primer paso debería ser el reconocimiento del disgusto. Admitir que estamos enojados, poder hablar de esos sentimientos y afrontarlos ya es un buen comienzo.
Luego –recomiendan- hay que hablar con la persona que nos lastimó, ofendió o defraudó. Y aconsejan hacerlo rápido para evitar que el enojo se acreciente con el paso del tiempo.
Aparentemente, la clave está en enojarse estratégicamente. ¿Cómo es esto? Enojarse sólo por fuera, y mantener la calma por dentro.
Vos… ¿Cómo manejás tu enojo?
| | | | | | | 23/12/2008 23:56
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TODAS LAS FAMILIAS SON IGUALES.
LO QUE CAMBIAN SON LAS HISTORIAS
D/A | | | | |
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